Chak koukouy klere pou je l
Cada luciérnaga alumbra para sus propios ojos
Cada cual mira primero por sí mismo. Se dice más con resignación que con reproche.

El proverbio pertenece al pueblo haitiano. La traducción y la nota son nuestras.
Cada luciérnaga alumbra para sus propios ojos
Cada cual mira primero por sí mismo. Se dice más con resignación que con reproche.

El proverbio pertenece al pueblo haitiano. La traducción y la nota son nuestras.
Los asuntos de la cabra no son los de la oveja
Cuando la cucaracha quiere dar un baile, nunca invita a la gallina